Vale sí, que la comunicación está muy bien, es súper importante y bla bla bla. La teoría la sabemos todos. Desde pequeños nos han repetido lo esencial que es hablar con nuestros padres, con los amigos, con la pareja… pero ¿y en las organizaciones qué? ¿Por qué nadie nos habló de lo crucial que es saber comunicar en la empresa?
La comunicación es la base de una relación efectiva con tus públicos de interés. Y hoy más que nunca, con internet y las redes sociales, mantener un contacto constante y bidireccional con ellos está al alcance de todos. Es la clave para construir una buena reputación corporativa, y lo mejor de todo: funciona igual que la comunicación humana de toda la vida. Por eso, aquí te dejamos algunas Leyes de la Comunicación Humana que deberías tener siempre presentes en la comunicación organizacional.
1. Todo comunica
Un espacio comunica. Y que se lo digan a quien se encarga del diseño de las tiendas de Zara.
2. Imposible no comunicar
La vestimenta de los trabajadores, los olores usados de la tienda, los colores que se emplean, la publicaciones o no publicaciones en las redes sociales… Todo cuenta y todo comunica.
3. Lo importante es lo que entiende el receptor
Es nuestro público objetivo y todo tiene que estar enfocado a que este entienda lo que queremos comunicarle y transmitirle. Mensaje claro, con lenguaje adaptado.
4. Lo que hago suele ser tanto o más de lo que digo
No es solo lo escrito o hablado cuando hacemos referencia a la comunicación, sino también las cosas que hace la empresa, las acciones que llevan a cabo y cómo las llevan a cabo también.
La tienda Natura, por ejemplo, planta 1.777 árboles en el Gran Resguardo Indígena del Vaupés. Este acto comunica un compromiso ambiental mucho más poderoso que cualquier noticia de sostenibilidad en su web.
5. Inventamos todo aquello que no sabemos
El ser humano se inventa todo aquello que no sabe, y de ahí surge el mayor problema en una organización: el rumor. Hay que ser tranaparentes y más en tiempos difíciles, como en crisis reputacionales, donde hay que tener más presente este contacto con los grupos de interés para informar de la situación, tener actualizado a tu público y evitar acusaciones erróneas.
6. La responsabilidad de la comunicación correcta es del emisor
Si no te gusta lo que recibes, presta atención a lo que emites. Es un comunicación bidireccional, lo que recibimos es consecuencia/resultado de lo que previamente hayamos enviado.
7. La comunicación siempre tiene una intención
Nada es casualidad.
Aplicar estas leyes de comunicación en el día a día de tu organización, no solo mejora la calidad de lo transmitido, sino también fomenta a la cultura de la misma. Una comunicación consciente fortalece los vínculos, ayuda a la reputación, te prepara para posibles crisis… en definitiva, comunicarse no es solo hablar: es observar, comprender, escuchar, y construir.
